Objetivos de Desarrollo del Milenio

El Desarrollo es una condición social, en la cual las necesidades auténticas de una población se satisfacen con el uso racional y sostenible de recursos y sistemas naturales.

Por su parte, el Desarrollo Social es un proceso de mejoramiento de Calidad de Vida de la Sociedad. La sociedad tiene una alta calidad de vida, cuando los seres humanos que la integran, dentro de un marco de paz, libertad, justicia, democracia, equidad, tolerancia y solidaridad, tienen amplias y constantes posibilidades de satisfacer sus necesidades y desplegar todas sus potencialidades con miras a lograr su mejoramiento y realización personal y la realización de la sociedad como conjunto.

En el Marco del Desarrollo Social, encontramos como eje central al Desarrollo Humano, que es el proceso de ampliación de las opciones de la gente, aumentando las funciones y capacidades humanas.

Erradamente al Desarrollo Humano se le conoce como un fin del desarrollo social, en vez de ser considerado como el camino que se debe recorrer para lograr el fin ultimo que no es otro sino el bienestar del ser humano.

Cuando hablamos de desarrollo, hacemos referencia a un punto de equilibrio entre los elementos que conforman una sociedad, es decir, una relación simbiótica del ser humano con su entorno (medio ambiente). Dicha característica, es heredada por el Desarrollo Humano, toda vez que la satisfacción que busca el ser humano se basa, entre otras cosas, al desarrollo sostenible, sustentable y perdurable que solamente se logra con el uso racional de los recursos y preservación del medio ambiente.

Concretamente, el desarrollo humano es el desarrollo de la gente, para la gente y por la gente, que solo se logra a través de la participación, la seguridad, la sostenibilidad y las garantías de los derechos humanos. El objetivo de todo ser humano debe ser, que viva una vida larga y saludable, tenga conocimientos y acceso a recursos necesarios para un nivel de vida decente, solamente cuando las necesidades básicos de los individuos estén cubiertas y todos los habitantes de una comunidad que comparten un mismo espacio, cultura, costumbres, tradiciones y creencias tengan acceso por igual a los bienes y servicios, solo ahí podremos decir que existe desarrollo humano.

En ese sentido, aquellas sociedades que presenten elementos como: pobreza, desnutrición, analfabetismo, enfermedades entre otros, son sociedades no desarrolladas. Anteriormente se tenía la convicción errada que desarrollo estaba asociado a carreteras, autopistas, infraestructura, edificios, medios de comunicación, etc, dejando de lado la dimensión humana.

En la actualidad, dicha tesis se cae por si sola, toda ves que vemos sociedades económicamente desarrolladas y que en el ámbito social se encuentra totalmente desamparadas, como ejemplo Singapur y China, que cuenta con industrias trasnacionales del calzado donde los trabajadores obtienen ingresos diarios por debajo de 1 dólar americano, y existe una marcada diferencia entre la calidad de vida de un sector de la población (empresarios y comerciantes) y el otro (trabajadores, campesinos y obreros).

Otro concepto errado, con o sin intención, “eso se lo dejamos a los especialistas”, es el término de subdesarrollo y en vías de desarrollo, términos propios del sistema capitalista para justificar el enriquecimiento de un sector de la población (generalmente el minoritario) mientras el otro sector (generalmente el mayoritario) se empobrece cada vez más. Como ejemplo tangible, tenemos el caso de Latinoamérica que muchos de sus países son clasificados como subdesarrollados y el resto medianamente industrial o petrolero (caso Venezuela) son denominados en vías de desarrollo.

Esta situación ha sido el flagelo que ha azotado a la humanidad desde la revolución industrial y se acentuó a partir de la II guerra mundial con el posicionamiento hegemónico de Estados Unidos como potencia capitalista y la Unión Soviética como potencia comunista constituyendo una dualidad de poderes en el orbe mundial.

A partir se ese acontecimiento, la denominada Guerra Fría, concepto utilizado para identificar las acciones de espionaje de ambos lados, se inicia una guerra de sistemas, centrada en los bienes, el capital y el poder territorial a escala mundial, cada nación quiere imponer sus sistema de gobierno, dejando de un lado los aspectos sociales y humanos, produciendo un espejismo de desarrollo fundamentado en bienes materiales y el consumo desmedido de recursos, que trajeron como consecuencia la crisis económica mundial que actualmente amenaza al mundo entero.

En 1989, cuatro décadas después de la firma del tratado del Versalles, las naciones del mundo comienzan a sufrir los embates de las problemáticas derivadas de las acciones desmedidas durante cuarenta años que originaron un deterioro social a nivel mundial, a saber; hambre, enfermedades, pobreza, racismo, desnutrición, guerras bélicas, y terrorismo por nombrar algunas ya que la lista es muy extensa.

Para esa fecha, parajódicamente caía el muro de Berlín y finalizaba la confrontación entre EEUU y URSS, lo que originó el fin de los subsidios y la becas gubernamentales que mantenían estas potencias con aliados de ambos lados, es decir, finalizaba el espejismo financiero, de allí, se acentuaron las crisis y las problemáticas, específicamente las sociales.

Con la crisis social ya evidente, las naciones unidas a través del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo(PNUD) fija como meta combatir los flagelos que amenazan a los países del mundo, especialmente aquellos que son catalogados como países pobre (en realidad son los de extrema pobreza).

Sin embargo, transcurrió una década y los esfuerzos fueron mínimos y los logros muy pocos, por el contrario, problemáticas como el SIDA y otras enfermedades amenazan con una epidemia mundial y la pobreza se expande a tres cuartas partes de la población mundial, por otro lado, los conflictos entre las naciones se trasladan a un plano distinto como el terrorismo.

Ya para el año 2000 en la cumbre de la ciudad de Nueva York, asisten representantes de 189 países y firman un acuerdo que se bautizó con el nombre de la “Declaración del Milenio”, donde las naciones firmantes se comprometen en combatir de forma mancomunada las problemáticas sociales de a nivel mundial.

En la Declaración del Milenio se recogen ocho Objetivos referentes a la erradicación de la pobreza, la educación primaria universal, la igualdad entre los géneros, la mortalidad infantil, materna, el avance del VIH/SIDA y la sostenibilidad del medio ambiente. Se define como la gran meta la felicidad y el bienestar de toda la población mundial a través de planes, programas y proyectos sustentables, sostenibles y perdurables.

La Declaración del Milenio contempla ocho grandes objetivos y algunos de ellos plantean metas objetivos para obtener un total de 18 objetivos finales que serán verificados a través de 48 indicadores concretos.

Un indicador, es una variable que puede ser cualitativa o cuantitativa y representa la medición de un objetivo, meta o producto que a su vez expresa los logros obtenidos en función de dicho objetivo.

El indicador principal de la Declaración del Milenio es: El Índice de Desarrollo Humano (IDH), que es la medición por país de logros en función de las metas establecidas en la Declaración. Está compuesto por tres indicadores: Vida Larga y Saludable, Educación y Nivel de Vida digno.

El índice Vida larga y saludable, es la medida que representa la esperanza de vida al nacer. Por su parte, el índice Educación, es la medida que indica la tasa de alfabetización de adultos y la tasa bruta combinada de matriculación en educación primaria, secundaria y superior, así como los años de duración de la educación obligatoria y por último el índice Nivel de vida digno, es la medida del Producto Interno Per cápita expresado en dólares americanos).


Los Objetivos que se firmaron en la declaración del Milenio fueron los siguientes:

Objetivo 1, Erradicar la pobreza extrema y el hambre. Se plantea reducir a la mitad, entre 1990 y 2015, la proporción de personas que sufren hambre. Reducir a la mitad, entre 1990 y 2015, la proporción de personas cuyos ingresos son inferiores a un dólar diario. Conseguir pleno empleo productivo y trabajo digno para todos, incluyendo mujeres y jóvenes.

Objetivo 2, Lograr la enseñanza primaria universal. Asegurar que en 2015, la infancia de cualquier parte, niños y niñas por igual, sean capaz de completar un ciclo completo de enseñanza primaria.

Objetivo 3: Promover la igualdad entre los géneros y la autonomía de la mujer. Eliminar las desigualdades entre los géneros en la enseñanza primaria y secundaria, preferiblemente para el año 2005, y en todos los niveles de la enseñanza antes de finales de 2015.

Objetivo 4: Reducir la mortalidad infantil. Reducir en dos terceras partes, entre 1990 y 2015, la mortalidad de niños menores de cinco años.

Objetivo 5: Mejorar la salud materna. Reducir en tres cuartas partes, entre 1990 y 2015, la mortalidad materna.

Objetivo 6: Combatir el VIH/SIDA, el paludismo y otras enfermedades. Haber detenido y comenzado a reducir la propagación del VIH/SIDA en 2015. Lograr, para 2010, el acceso universal al tratamiento del VIH/SIDA de todas las personas que lo necesiten. Haber detenido y comenzado a reducir, en 2015, la incidencia de la malaria y otras enfermedades graves.

Objetivo 7: Garantizar la sostenibilidad del medio ambiente. Incorporar los principios del desarrollo sostenible en las políticas y los programas nacionales y reducir la pérdida de recursos del medio ambiente. Haber reducido y haber ralentizado considerablemente la pérdida de diversidad biológica en 2010. Reducir a la mitad, para 2015, la proporción de personas sin acceso sostenible al agua potable y a servicios básicos de saneamiento. Haber mejorado considerablemente, en 2020, la vida de al menos 100 millones de habitantes de barrios marginales.

Objetivo 8: Fomentar una asociación mundial para el desarrollo. Desarrollar aún más un sistema comercial y financiero abierto, basado en normas, previsible y no discriminatorio. Atender las necesidades especiales de los países menos adelantados. Atender las necesidades especiales de los países en desarrollo sin litoral y los pequeños Estados insulares en desarrollo (mediante el Programa de Acción para el desarrollo sostenible de los pequeños Estados insulares en desarrollo y los resultados del vigésimo segundo período extraordinario de sesiones de la Asamblea General). Encarar de manera integral los problemas de la deuda de los países en desarrollo con medidas nacionales e internacionales para que la deuda sea sostenible a largo plazo. En cooperación con las empresas farmacéuticas, proporcionar acceso a los medicamentos esenciales en los países en desarrollo a precios asequibles. En cooperación con el sector privado, dar acceso a los beneficios de las nuevas tecnologías, especialmente las de la información y las comunicaciones.

Como se puede observar, el único objetivo que no está marcado por ningún plazo es el octavo, lo que para muchos significa que ya debería estar cumpliéndose y entre otras cosas es el objetivo que demostrara la capacidad de cooperación y colaboración de los naciones del munda ya que el logro de este objetivo exige un trabajo mancomunado.

Para finalizar, es necesario aclarar que ningún Objetivo del Milenio erradica ninguna problemática, las mismas son tan extensas y algunas en estado crónico que requieren un esfuerzo a largo plazo, sin embargo es una muestra del interés que poseen las naciones para apaliar en cierta medida la crisis social mundial.

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